15 de abril de 2026

Como parte del proyecto Soul Food, GEInnova contribuyó a crear vínculos fructíferos a través de talleres de cocina organizados en Zaragoza. El proyecto se presentó el 6 de marzo, centrándose en la participación cívica y democrática, la igualdad y el acceso a las oportunidades que ofrece la sociedad. La educación desempeña un papel crucial en la emancipación: una mujer inmigrante colombiana y otra peruana tuvieron la oportunidad de compartir cómo se pueden alcanzar puestos profesionales y de liderazgo de alto nivel a través de la educación, superando las barreras familiares y sociales. SOUL Food creó un acogedor espacio de intercambio para promover vías alternativas hacia la independencia y el éxito profesional.

Los objetivos de aumentar la inclusión y la educación de adultos se persiguieron con firmeza a través de tres clases de cocina celebradas los lunes. Estos eventos reunieron a las comunidades locales y a las mujeres migrantes, potenciando el diálogo intercultural y eliminando las diferencias culturales. Las tres clases prácticas permitieron a las participantes explorar la cocina colombiana, venezolana e italiana, dándoles la oportunidad de probar y degustar los platos y sus recetas.

El primer taller lo impartió Anamaria, con quien preparamos sancocho, una sabrosa sopa de carne elaborada con plátanos, patatas y maíz. Se sirvió con arroz blanco y sofrito, una base de tomate y puerro salteados. También presentó su proyecto de una guardería social en Zaragoza y su intención de organizar experiencias culinarias en Colombia como medio de integración de las mujeres en la sociedad.

En el segundo taller, tuvimos la oportunidad de conocer a Maryori, una mujer inmigrante venezolana que abrió un restaurante en Zaragoza. En su clase de cocina, los participantes aprendieron la receta tradicional de las arepas, disfrutando de los rellenos y los acompañamientos. Maryori explicó cómo tuvo que reinventar su carrera profesional en un nuevo país y cómo eligió sus tradiciones y su comida como su nueva vía profesional.

La serie de tres talleres concluyó con una clase de cocina italiana impartida por los becarios de Ikigai y GEInnova.

Todas las diferentes regiones de origen se unieron para preparar la Parmigiana di Melanzane, un timbal al horno de capas de berenjenas fritas, rica salsa de tomate y quesos mozzarella y parmesano. Como aperitivos, los participantes prepararon bruschettas de tomate y pesto desde cero.

A través de la comida, las historias y las experiencias compartidas, Soul Food demostró cómo los gestos sencillos pueden tender puentes, fortalecer las comunidades y abrir nuevos caminos hacia la inclusión y el crecimiento personal.

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