14 de abril de 2026

Tras un proceso de escucha, diálogo y cocreación, el proyecto SoulFood entra oficialmente en su fase piloto.
Se trata de un momento clave en el que las ideas se ponen en práctica y lo que se ha construido conjuntamente toma forma concreta en el marco de un itinerario experimental en el que participan al menos 15 mujeres de origen migrante.

En el centro de la fase piloto se encuentra la cocina, entendida como un espacio privilegiado para el aprendizaje, las relaciones y el crecimiento personal. Sin embargo, SoulFood va más allá de la cocina en sí misma: la cocina se convierte en el punto de partida para desarrollar competencias transversales y digitales, esenciales tanto para la vida cotidiana como para el trabajo y la búsqueda de empleo.

La cocina como primer lugar de aprendizaje

En Soulfood, la cocina es el núcleo del proyecto. Es un espacio familiar, práctico y accesible donde el aprendizaje se produce a través de la acción. Preparar una comida implica organizar, seguir un proceso, colaborar, tomar decisiones y resolver problemas, todas ellas competencias que forman parte tanto de la vida cotidiana como del mundo laboral.

Durante la fase piloto, al menos 15 mujeres de origen inmigrante trabajarán en la cocina no solo para adquirir conocimientos básicos relacionados con la alimentación y la nutrición, sino también para reforzar su autonomía, responsabilidad y conciencia.

De la cocina a las competencias transversales

A través de actividades prácticas, SoulFood pretende reforzar habilidades transversales que, a menudo, ya están presentes pero no siempre se reconocen: el trabajo en equipo, la comunicación, la gestión del tiempo, la flexibilidad y la adaptabilidad.

De este modo, la cocina se convierte en un laboratorio donde al menos 15 mujeres de origen inmigrante pueden descubrir y potenciar habilidades que también resultan valiosas en el ámbito profesional, aprendiendo a reconocerlas y a hablar de ellas.

Competencias digitales para la vida cotidiana y el trabajo

Además de la dimensión práctica y relacional, la fase piloto integra el desarrollo de competencias digitales, diseñadas para responder a necesidades reales.

Desde el uso consciente de las herramientas digitales en la vida cotidiana hasta las competencias útiles para el trabajo y la búsqueda de empleo, el programa ayuda al menos a 15 mujeres de origen inmigrante a desenvolverse en el mundo digital con mayor confianza.

Las competencias digitales no se abordan como un tema abstracto, sino como herramientas prácticas: para acceder a la información, organizar la vida cotidiana, comunicarse, buscar oportunidades y reforzar la autonomía.

Una fase piloto centrada en las personas

La fase piloto es también un espacio para la escucha y la experimentación. El grupo, compuesto por al menos 15 mujeres de origen inmigrante, desempeñará un papel activo en el proceso: a través del diálogo y la retroalimentación continua, se irá adaptando y mejorando el itinerario, manteniendo siempre en el centro a las personas y sus experiencias.

SoulFood se basa en esta convicción: que las habilidades se desarrollan de forma conjunta, partiendo de lo que las personas ya saben y viven cada día.

Un primer paso hacia nuevas oportunidades

Con el inicio de la fase piloto, SoulFood da un paso importante hacia un modelo de formación que aúna cocina, competencias e inclusión.

Un camino que no separa el saber hacer del saber ser, y que reconoce la vida cotidiana como un espacio privilegiado para el crecimiento personal y profesional.

Esto es solo el principio, pero el rumbo está claro: fomentar las competencias, la autonomía y la confianza, partiendo de lo que nos une cada día alrededor de una mesa.

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